Una joven de 19 años fue asesinada a puñaladas en una vivienda del paraje Los Mendoza, en el departamento Chicligasta, al sur de Tucumán. En el mismo inmueble fue encontrado sin vida su expareja, un hombre de 31 años que, según la principal hipótesis de los investigadores, habría cometido el femicidio y luego se habría quitado la vida. Con este episodio, la provincia acumuló ocho femicidios durante 2026.
La víctima fue identificada como Karen Diana Díaz, mientras que el presunto agresor era Alberto del Jesús Vallejo. Ambos habían mantenido una relación durante aproximadamente cinco años, pero se habían separado nueve días antes del crimen. La joven había regresado a la casa de sus familiares y volvió al domicilio que compartían para retirar sus pertenencias.
El relato de la madre
El hecho ocurrió alrededor de las 10.30, cuando Karen llegó a la vivienda acompañada por su madre, María Ivana Díaz. Según la declaración de esta última, Vallejo permitió el ingreso de la joven, pero cerró inmediatamente la puerta para impedir que ella también entrara.
Mientras Karen reunía su ropa en una de las habitaciones, comenzó una fuerte discusión con su expareja. La madre, que permanecía afuera, escuchó los gritos e intentó ingresar golpeando reiteradamente la puerta.
De acuerdo con su testimonio, Vallejo se negó a abrirle y sostuvo que los problemas de la relación debían resolverlos únicamente ellos dos.
La mujer relató que, después de varios minutos, escuchó un último grito de su hija. Al no conseguir entrar, decidió buscar ayuda entre sus familiares, que residían a unos cuatro kilómetros del lugar.
Cuando regresó, encontró la puerta abierta y advirtió que dos hermanos de Vallejo ya habían ingresado a la vivienda.
En una de las habitaciones descubrieron el cuerpo de Karen, tendido junto a una cama y con múltiples heridas de arma blanca. La joven ya no presentaba signos vitales.
En otro sector del inmueble encontraron a Vallejo suspendido de una cuerda y con un cuchillo incrustado en el pecho. Según el relato de la madre de la víctima, los hermanos del hombre lo bajaron antes de la llegada de los investigadores.
Investigación y pericias
Tras el hallazgo, se dio aviso a la Policía y efectivos de la Comisaría de Chicligasta, bajo la conducción del comisario Ángel Barraza, acudieron al domicilio para preservar la escena.
También tomó intervención la Fiscalía de Homicidios del Centro Judicial Concepción, subrogada por el fiscal Carlos Sale, que ordenó las primeras medidas destinadas a esclarecer las circunstancias de ambas muertes.
Los especialistas del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales realizaron una inspección del inmueble, levantaron evidencias y examinaron preliminarmente los cuerpos.
De acuerdo con fuentes vinculadas con la investigación, Vallejo presentaba marcas compatibles con una suspensión por el cuello, una lesión superficial en el abdomen y una herida de arma blanca en la región cardíaca.
Una de las hipótesis iniciales sostiene que el hombre habría intentado lesionarse primero en el abdomen y luego en el pecho, antes de recurrir al ahorcamiento. Sin embargo, esa secuencia deberá ser corroborada mediante los estudios forenses.
La investigación también busca establecer con precisión cómo se produjo el ataque contra Karen y determinar si existieron antecedentes de violencia durante la relación.
Incidentes y demoras en las pericias
Las tareas periciales se vieron interrumpidas por momentos de tensión protagonizados por familiares de la víctima, quienes reclamaban la entrega del cuerpo para realizar el velatorio.
Según fuentes policiales, algunos allegados se opusieron a que se practicara la autopsia y la discusión derivó en incidentes que obligaron a intervenir a los efectivos presentes. Durante el procedimiento se utilizó gas pimienta para controlar la situación.
Como consecuencia de esos disturbios, el traslado de los cuerpos hacia la morgue judicial de San Miguel de Tucumán recién pudo concretarse alrededor de las 21.15.
Los investigadores tampoco lograron entrevistar en profundidad a todos los familiares y allegados, por lo que se prevé que durante los próximos días se reciban nuevas declaraciones testimoniales.
Esas entrevistas serán fundamentales para reconstruir los últimos días de la pareja, determinar qué ocurrió durante la discusión y establecer si Karen había sufrido amenazas o agresiones anteriores.
La causa fue caratulada provisoriamente como femicidio seguido de suicidio. Si las pruebas confirman esa hipótesis y no se determina la participación de otras personas, la muerte del presunto autor impediría continuar una persecución penal en su contra.
Ocho femicidios en 2026
El asesinato de Karen Díaz volvió a poner en evidencia la gravedad de la violencia de género en Tucumán. Según el relevamiento mencionado en el informe, se trató del octavo femicidio registrado en la provincia desde comienzos de 2026.
Uno de los aspectos que preocupa a los operadores judiciales es que, en más de la mitad de esos episodios, los presuntos agresores se quitaron la vida o intentaron hacerlo después de atacar a las víctimas.
Entre los casos investigados durante el año figura el asesinato de Érika Antonella Álvarez, de 25 años, cuyo cuerpo fue encontrado el 8 de enero en un basural de Manantial Sur. Por ese crimen comenzó a ser juzgado Felipe Sosa, conocido como El Militar.
También se encuentra bajo investigación la muerte de Noemí Ledesma, de 72 años, quien falleció después de haber sido encontrada con lesiones en su vivienda. Uno de sus hijos, integrante de la Policía, fue señalado como principal sospechoso, luego de que la mujer lo denunciara por violencia.
Otro episodio ocurrió el 8 de julio, cuando Graciela del Valle Castaño, de 62 años, fue encontrada muerta en una vivienda del barrio El Bosque. La Fiscalía investiga a su hermano Guillermo Antonio Castaño, de 61 años, quien convivía con ella y habría intentado suicidarse después del hecho.
El 30 de agosto, Yolanda Beatriz Amaya, de 53 años, fue asesinada a tiros en la localidad de 7 de Abril, departamento Burruyacu. Según la investigación, su esposo, René Sierra, de 55 años, se quitó la vida después del ataque.
Otro de los casos fue el de Yudith Nazarena Jerez, de 36 años, quien recibió dos disparos. Su pareja, Pablo Salvador Pitali, de 39 años, intentó suicidarse mediante un disparo en la cabeza, pero sobrevivió y posteriormente fue imputado por femicidio.
En Chicligasta, mientras tanto, la investigación continuará con las autopsias, el análisis de las pruebas recogidas en la vivienda y las declaraciones de los testigos.
La Fiscalía deberá establecer la secuencia completa del episodio y reconstruir las circunstancias que rodearon la muerte de Karen Díaz, una joven que había terminado su relación y regresó al domicilio de su expareja únicamente para recuperar sus pertenencias.

