El enfriamiento de la actividad económica y la incertidumbre sobre el empleo formal en el sector privado llevaron al mercado a incorporar una prima de riesgo electoral de cara a 2027, lo que anticipa mayor tensión cambiaria y un endurecimiento de las tasas en la antesala de los comicios.
Las consultoras económicas ya manejan un escenario base para el año electoral. Los datos conocidos en los últimos días reflejan un freno en la economía real: el IPI manufacturero se contrajo 5% mensual, la industria cayó 2,6% en los primeros siete meses de 2026 frente a igual período de 2025, la construcción mermó un 4,6% mensual y el IPI Minero, que incluye hidrocarburos, mostró un descenso del 0,9% mensual.
Desde Grupo SBS señalaron que estas cuestiones relativas a la economía real y su correlato en el humor social “podrían estar empezando a notarse en las valuaciones domésticas, por más que falte todavía un año para las elecciones, en línea con la prima electoral que, a nuestro juicio, los precios comenzaron a incorporar poco a poco semanas atrás”.
En tanto, desde esa consultora y desde 1816 remarcaron que, si bien las alarmas comienzan a encenderse, el presidente Javier Milei aún luce competitivo para la elección presidencial de 2027, tal como reflejan los sondeos de AtlasIntel para Bloomberg. “Todavía falta mucho tiempo para los comicios y parece natural que los inversores tengan dudas acerca de cómo se verán las cosas de acá a un año si el mercado laboral no mejora —y cuando hablamos de mercado laboral nos referimos específicamente a la dinámica del empleo registrado—”, explicaron en su último informe.
Los expertos de la city concluyen que estas dudas explican, al menos en parte, el crecimiento gradual de las forwards 2027-2028 en la curva de Bonares —calculadas contra el dólar CCL para aislar el efecto del canje sobre la plaza MEP—. Esto implica que el rendimiento implícito que el mercado exige hoy para financiar a la Argentina en un período postelectoral creció con fuerza.
Desde 1816 agregaron: “El propio Gobierno parece admitir tácitamente que es necesario estimular en cierta medida la demanda agregada, a juzgar por las últimas señales de política monetaria y macroprudencial de las últimas semanas”. Entre esas señales mencionaron la inyección de $1,3 billones el 19 de agosto para ponerles un techo a las tasas cortas, la flexibilización de créditos en dólares para personas jurídicas sin facturación en moneda extranjera y el impulso a los préstamos hipotecarios a través de la adjudicación de plazos fijos del FGS.
Escenario base para 2027: tres etapas y supuestos clave
Para Facimex, el escenario base para 2027 tiene tres etapas: una primera de estabilidad en el primer trimestre de 2027, seguida de una etapa de mayor volatilidad en medio de la carrera electoral y una tercera de descompresión financiera hacia fin de año, sujeta al resultado de la elección.
El informe parte de tres supuestos: que el mercado llegará a la elección con una continuidad de políticas; que habrá cierta estabilidad o una leve mejora en los indicadores de aprobación de la gestión y de confianza en el Gobierno; y que la demanda de divisas por atesoramiento tomará impulso.
“El acceso al mercado del soberano será clave para reducir la presión sobre las reservas netas; el segundo trimestre podría ser la última ventana de oportunidad. Nuestro escenario base asume que el Gobierno refinanciará los vencimientos de capital de deuda de mercado y conseguirá financiamiento bilateral por u$s2.000 millones, además de refinanciar vencimientos con organismos internacionales, excluyendo al FMI”, explicaron.
Dólar, tasas, inflación y crecimiento: las proyecciones
El escenario base de Facimex descuenta un mayor tipo de cambio real antes de la elección, con una posterior descompresión hacia fin de año. Incorporará una prima por incertidumbre política, tal como lo hizo el año pasado, pero una vez disipada esa incertidumbre volvería a estabilizarse. El tipo de cambio mayorista cerraría el año en $1.875 (+15% anual), consistente con un tipo de cambio real en niveles muy similares a los actuales y sin llegar en ningún momento al techo de la banda cambiaria —$2.260 en octubre, sobre la base de sus proyecciones de inflación—, si bien se ubicaría por encima de los niveles actuales en la antesala de la elección.
Contempla, además, cierta estabilidad en las tasas reales a un año en la zona de 6%-6,5% TEA durante el primer trimestre de 2027, pero un aumento sustancial en la antesala de la elección, a medida que el BCRA vaya endureciendo la política monetaria para moderar las presiones cambiarias ligadas a la incertidumbre política. El escenario base descuenta una TAMAR que podría llegar a la zona de 25%-30% en términos reales en la antesala electoral, lo que reflejaría un endurecimiento monetario significativo, pero lejos del pico cercano al 40% real del año pasado. Tras la elección, una vez despejada la incertidumbre política, las tasas reales colapsarían, con la TAMAR real por debajo del 5%.
La desinflación se consolidará en el primer trimestre, pero entrará en pausa en el segundo trimestre; el año cerraría con la menor inflación en casi dos décadas. Se espera una inflación promedio del 1,5% mensual en lo que resta del año, para que 2026 cierre con una inflación del 28,7%. De cara al año que viene, proyectan una inflación promedio del 1,5% mensual para el primer semestre de 2027 y creen que en el segundo trimestre el proceso de desinflación podría encontrar cierto límite por el impacto de la depreciación del tipo de cambio real sobre los bienes transables y por el efecto de la incertidumbre política sobre el anclaje de las expectativas. Así, el año 2027 cerraría con una inflación del 21%.
Esperan un crecimiento del 2,3% en 2027, con la persistencia de la heterogeneidad sectorial y regional que caracterizó a la actividad este año. Del lado de la demanda, el sector externo seguirá siendo el gran motor y la recuperación gradual de los ingresos reales dará soporte al consumo, mientras que la inversión quedará estancada frente al riesgo de reversión de políticas y el gasto público no cumplirá un rol expansivo.

