Lejos de la euforia, las primeras reacciones de la industria aceitera al anuncio de la baja futura de retenciones a la soja son de cautela y resquemor, mientras productores advierten que esta decisión puede generar especulación y ruido no solo sobre la próxima cosecha sino sobre la liquidación del stock remanente de la actual.
Javier Milei anunció durante su discurso de este jueves por la noche en la Bolsa de Cereales que se implementará una nueva baja de retenciones al agro. Por un lado, a partir de junio habrá una reducción de dos puntos en los derechos de exportación del trigo y la cebada, que pasarán del 7,5% al 5,5%. Al mismo tiempo, el mandatario anunció una baja mensual de retenciones de la soja pero recién a partir de enero de 2027, que podría variar entre 0,25 y 0,50 puntos porcentuales por cada mes según la variación de la recaudación.
Las dudas de productores y cerealeras por la baja futura de retenciones a la soja
Pero, al contrario, la baja de retenciones a la soja a partir de enero generó dudas y reacciones encontradas en el sector. Así lo dejó trascender la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA), que concentra a las corporaciones exportadoras de soja del país. En un posteo en X, la cámara comenzó destacando: “Celebramos la decisión de seguir con la baja de derechos de exportación en trigo y cebada y, en especial, en las bajas sobre la soja”. Pero acto seguido expresó un tono cauteloso: “Colaboraremos con el Ministerio de Economía para buscar ver la forma más adecuada para que no genere efectos negativos en la comercialización”, advirtió.
Un productor y representante del sector acopiador explicó que el escalonamiento mensual de la baja de retenciones a la soja favorece la especulación de los productores, dado que les conviene posponer la liquidación para obtener un precio algo mejor. “Es una decisión rara anunciarlo con tanta anticipación y tan poca precisión. Mete ruido y es una torpeza. Es un dolor de huevos para la industria aceitera”, expresó. En ese sentido, ejemplificó que si un productor proyectaba vender soja en noviembre, tras el anuncio le conviene esperar a marzo siguiente para ganar algunos puntos menos de retenciones. “Yo lo hubiera anunciado en diciembre”, agregó.
Por su parte, José Luis Volando, vicepresidente de la Federación Agraria (FAA), destacó que “el momento del anuncio (sobre el trigo y la cebada) es adecuado porque hay condiciones meteorológicas espectaculares para sembrar mucho trigo pero se proyectaba la siembra de un 20% menos, así que el Gobierno pretende estimular a los productores”. Sin embargo, sobre la soja advirtió que la futura baja resulta insuficiente en el contexto de la disparada de precios por la guerra en Medio Oriente: “La rentabilidad del productor está muy ajustada por los aumentos en fertilizantes y combustibles. Es una medida que reconocemos muy válida, pero no es suficiente para recobrar la rentabilidad que necesita el productor”, alertó.

