El presidente del Partido por la Justicia Social (PJS), Germán Alfaro, afirmó que el gobernador Osvaldo Jaldo puede competir por un segundo mandato consecutivo en 2027 y que no existen impedimentos constitucionales para ello. El exintendente de San Miguel de Tucumán y actual aliado del mandatario sostuvo que la Constitución provincial contempla expresamente esa posibilidad y marcó diferencias con la situación que protagonizó Juan Manzur en el proceso electoral de 2023.
“Desde el punto de vista técnico y formal, es evidente que el gobernador Jaldo puede ser reelecto gobernador en el año 2027”, afirmó Alfaro al analizar el alcance de las disposiciones constitucionales sobre los mandatos del gobernador y el vicegobernador. Su postura se conoce en medio de la discusión política y judicial sobre la posibilidad de que Jaldo vuelva a competir por la Gobernación en las próximas elecciones provinciales.
El artículo 90 y los mandatos de Jaldo
El argumento central de Alfaro se apoya en el artículo 90 de la Constitución de Tucumán, que establece que el gobernador y el vicegobernador permanecen cuatro años en sus funciones y pueden ser reelectos por un período consecutivo. La disposición también contempla que una persona que haya completado dos períodos consecutivos como vicegobernador pueda luego ser elegida gobernador y aspirar a una reelección en ese cargo.
En el caso de Jaldo, el dirigente recordó que fue vicegobernador durante los períodos 2015-2019 y 2019-2023, mientras que en 2023 asumió como gobernador para el mandato que finalizará en 2027. Desde esa interpretación, una eventual victoria electoral en 2027 representaría su segundo período consecutivo como gobernador y no una continuidad indefinida en el mismo cargo. Alfaro remarcó que la Constitución provincial no permite la reelección ilimitada, sino que establece condiciones específicas para quienes buscan continuar al frente del Poder Ejecutivo.
La comparación con el caso Manzur
Uno de los principales puntos de su análisis fue la comparación con Juan Manzur, cuya candidatura a vicegobernador en 2023 llegó a ser examinada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Alfaro explicó que Manzur había ejercido dos mandatos consecutivos como vicegobernador, entre 2007 y 2015, y posteriormente otros dos períodos como gobernador, entre 2015 y 2023. En cambio, Jaldo completó dos períodos como vicegobernador y actualmente transita su primer mandato como titular del Ejecutivo provincial.
“Jaldo se encuentra en la misma situación en la que estuvo Manzur en el año 2019, cuando fue reelegido efectivamente gobernador y cumplió ese mandato”, argumentó el presidente del PJS. Con esta comparación, el dirigente buscó diferenciar los antecedentes constitucionales de ambos mandatarios y sostener que el actual gobernador todavía cuenta con la posibilidad de acceder a una reelección consecutiva.
El período de licencia de Manzur y la interinidad de Jaldo
Otro de los aspectos que podrían formar parte de una controversia judicial es el tiempo durante el cual Jaldo quedó a cargo del Poder Ejecutivo provincial mientras Manzur se desempeñaba como jefe de Gabinete de Ministros de la Nación. Alfaro rechazó que esa etapa pueda considerarse como un mandato propio del actual gobernador. Según explicó, Manzur nunca renunció formalmente a la Gobernación de Tucumán, sino que solicitó una licencia para asumir responsabilidades en el Gobierno nacional y posteriormente retomó sus funciones en febrero de 2023.
Durante ese período, Jaldo ejerció la conducción del Ejecutivo provincial de manera interina, en su condición de vicegobernador. Para Alfaro, esa circunstancia resulta determinante porque considera que el ejercicio transitorio del Poder Ejecutivo no equivale a haber sido elegido y haber cumplido un mandato como gobernador titular.
El presidente del PJS también planteó que, más allá de los aspectos formales, debe analizarse cómo funcionó el Gobierno provincial durante el período en el que Manzur estuvo en la Jefatura de Gabinete nacional. Según su interpretación, el exgobernador mantuvo una influencia considerable sobre la política tucumana, incluso mientras Jaldo estaba a cargo de la administración provincial. Como ejemplo, señaló que el entonces vicegobernador continuó trabajando con un gabinete integrado por funcionarios que habían sido designados durante la gestión de Manzur. Por ese motivo, consideró que Jaldo tampoco ejerció durante aquella etapa un poder político equivalente al de un gobernador que hubiera accedido al cargo mediante una elección propia.
Un debate que podría llegar a la Justicia
La discusión sobre la reelección del gobernador tucumano se desarrolla en un escenario de planteos políticos y judiciales vinculados con la interpretación de los límites constitucionales a la permanencia en el Poder Ejecutivo. Para Alfaro, tanto la trayectoria institucional de Jaldo como las disposiciones del artículo 90 respaldan la posibilidad de que vuelva a presentarse como candidato. En ese sentido, insistió en que los dos mandatos que cumplió como vicegobernador no impiden que aspire a un segundo período consecutivo como gobernador.
“Tanto desde el plano estrictamente formal y técnico, como del plano concreto de la realidad, no existen obstáculos”, concluyó Alfaro al defender la habilitación constitucional de Jaldo para competir en las elecciones provinciales de 2027. De esta manera, el presidente del PJS ratificó su respaldo político al actual mandatario y fijó posición en una discusión que podría tener consecuencias sobre el escenario electoral de Tucumán.

