El Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán se reúne este miércoles 14 de octubre para determinar cuántos edificios habitados de la capital carecen del certificado de finalización de obra y qué controles aplicó el municipio sobre esos inmuebles. La cita es a las 10 y contará con la presencia de concejales y funcionarios de las áreas de control y planificación urbana.
El encuentro reunirá a las comisiones de Obras Públicas y Estética, que preside Facundo Vargas Aignasse, y de Planeamiento, Desarrollo Urbano e Innovación Tecnológica, a cargo de Federico Romano Norri.
Los ediles buscan obtener información actualizada sobre los inmuebles en situación irregular, conocer qué inspecciones se hicieron y evaluar mecanismos para que los propietarios completen los trámites pendientes.
El origen de la convocatoria
La reunión responde a la Resolución N.º 5.067/26, aprobada en agosto, que pidió informes sobre los edificios incluidos en un relevamiento municipal de 2018 y sobre aquellos que aún tienen trámites pendientes vinculados al final de obra o la habitabilidad.
La iniciativa nació de un proyecto de los concejales radicales Gustavo Cobos y José María Canelada, quienes en un principio propusieron una auditoría sobre los edificios habitados que no cumplen con la normativa vigente.
El planteo cobró impulso tras la explosión registrada en un inmueble de Monteagudo al 120 que, según la información difundida, no contaba con todas las habilitaciones necesarias.
Cobos explicó que, para lograr un acuerdo entre los bloques, el pedido original de auditoría fue reemplazado por una reunión con las áreas municipales involucradas.
“Queremos saber qué se está haciendo en cada uno de esos edificios en relación a las condiciones de seguridad”, señaló el concejal.
El edil remarcó que es fundamental determinar cuántos inmuebles están habitados sin la documentación correspondiente, qué inspecciones se efectuaron y qué herramientas tiene el municipio para exigir su regularización.
Qué se revisará en el encuentro
Uno de los ejes centrales será revisar la información disponible sobre los edificios con irregularidades administrativas o técnicas.
Los concejales quieren establecer qué pasó con los inmuebles identificados en el relevamiento de 2018, cuáles lograron regularizar su situación y cuáles siguen con trámites pendientes.
También buscarán saber si se realizaron nuevas inspecciones y qué medidas se adoptaron frente a los incumplimientos detectados.
La falta de un certificado de final de obra no implica necesariamente que un edificio sea inseguro. Sin embargo, significa que todavía no se acreditó formalmente el cumplimiento de requisitos administrativos y técnicos exigidos por la normativa municipal.
Por ese motivo, los ediles consideran necesario contar con un diagnóstico actualizado que permita diferenciar las situaciones y determinar qué acciones corresponden en cada caso.
La propuesta de Romano Norri
El presidente de la comisión de Planeamiento, Federico Romano Norri, sostuvo que la prioridad debe ser encontrar soluciones para las personas que hoy viven en edificios que no completaron los trámites exigidos.
“Queremos tener un relevamiento de todos los que están en infracción”, afirmó.
Además, planteó la posibilidad de avanzar con un régimen excepcional de regularización que permita estudiar cada inmueble de manera individual y fijar plazos para corregir los incumplimientos.
La propuesta apunta a contemplar las particularidades de cada edificio, sin dejar de lado las exigencias relacionadas con la seguridad y las condiciones de habitabilidad.
Los concejales coincidieron en que es indispensable conocer el estado actual de los controles municipales antes de avanzar con eventuales modificaciones normativas.
La reunión de este miércoles buscará determinar la magnitud del problema y establecer posibles soluciones para los edificios habitados que todavía no cuentan con su certificado de final de obra en San Miguel de Tucumán.

