La ciudad de Yerba Buena dio un paso decisivo para prolongar la avenida Fanzolato hasta la Ruta Provincial 315, luego de que el propietario de un emprendimiento inmobiliario aceptara donar los terrenos necesarios para concretar la obra. El proyecto busca crear una nueva conexión vial en el norte de la ciudad y aliviar el tránsito en el saturado Camino del Perú, uno de los sectores más congestionados del área metropolitana.
El secretario de Planificación y Obras Públicas, Esteban Auad, confirmó que el entendimiento con el dueño de los terrenos ya está cerrado y que ahora resta completar el proceso administrativo. La donación deberá formalizarse, enviarse al Concejo Deliberante para su aceptación, aprobarse por ordenanza e inscribirse oficialmente para que los predios pasen al dominio público como calle.
Una vez cumplido ese trámite, la avenida Fanzolato se extenderá hasta unos 200 metros antes de la denominada Curva de los Vega, sobre el Camino del Perú. El tramo final corresponde a la comuna de Cebil Redondo, donde, según indicó el funcionario, el propietario de esos terrenos también manifestó su voluntad de donar el espacio necesario para completar la salida hacia la Ruta 315.
Un proyecto estratégico para la conectividad
Auad recordó que la prolongación de Fanzolato ya estaba contemplada en el nuevo Código de Planeamiento Urbano de Yerba Buena como una obra estratégica para fortalecer la conectividad vial del municipio. El proyecto original prevé una avenida de aproximadamente 50 metros de ancho, aunque aclaró que, en esta primera etapa, las dimensiones estarán condicionadas por la disponibilidad de los terrenos.
El objetivo inmediato es habilitar una conexión efectiva de unos 25 metros de ancho. El primer tramo abarcará alrededor de 350 metros y presenta una particularidad: la traza ya existe de manera informal y es utilizada a diario por los vecinos como alternativa de circulación.
La tarea del municipio consistirá ahora en regularizar ese recorrido para incorporarlo formalmente a la red vial. Luego se prevé ejecutar obras de infraestructura como cordón cuneta, iluminación y medidas de seguridad, mientras que la pavimentación integral quedaría para una etapa posterior.
La apertura también permitirá comenzar a planificar la futura segunda calzada de Fanzolato. Actualmente existe un sector de aproximadamente 140 metros que constituye un cuello de botella y que deberá ser evaluado dentro del diseño definitivo. Auad no descartó que, si fuera necesario para completar el trazado, se analice una eventual expropiación.
Una solución metropolitana
Para el funcionario, asegurar la continuidad de la avenida representa el avance más importante de esta etapa. Señaló que lograr una vía completamente conectada permitirá incorporar una nueva alternativa para distribuir el tránsito y evitar que todos los desplazamientos sigan concentrándose sobre los mismos corredores.
La extensión de Fanzolato forma parte de una estrategia más amplia destinada a mejorar la vinculación entre Yerba Buena y la Ruta Provincial 315, una arteria que soporta un creciente flujo de vehículos debido al desarrollo urbano del Gran San Miguel de Tucumán.
Auad sostuvo que la problemática excede los límites de Yerba Buena y afecta a todo el conglomerado metropolitano, donde miles de personas se trasladan diariamente entre distintas localidades por motivos laborales, educativos, comerciales y recreativos.
En ese contexto, consideró que la planificación vial debe realizarse de manera coordinada entre municipios, comunas, organismos de planificación y el Gobierno provincial. Recordó además que el intendente impulsó un conversatorio metropolitano para abordar problemáticas comunes como la movilidad, el transporte público, la gestión de residuos y el escurrimiento de aguas.
Otras alternativas en análisis
Mientras avanza el proyecto de Fanzolato, el municipio también trabaja sobre otra alternativa de circulación considerada de resolución más inmediata: la calle San Martín, en el sector del corralón.
Según explicó Auad, en esa vía no son necesarias grandes intervenciones estructurales. El plan contempla principalmente la reparación de sectores deteriorados del pavimento y la solución de pérdidas de agua, ya que el sistema de iluminación se encuentra en condiciones adecuadas.
No obstante, advirtió que la calle presenta una limitación difícil de superar: su escaso ancho. La presencia de cruces y la falta de espacio para ampliarla restringen su capacidad, por lo que, aunque puede servir como acceso a la red vial interna de Yerba Buena, no constituye una solución definitiva frente al incremento del tránsito.
El secretario concluyó que el crecimiento urbano provocó la saturación de numerosas calles y del propio Camino del Perú, por lo que la apertura de nuevas conexiones representa un paso importante, aunque insuficiente si no se aborda el problema desde una planificación integral para toda el área metropolitana.

