El presidente de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), Marcelo Caponio, calificó como “timberas” y “piratas” a las conducciones anteriores de la empresa estatal y apuntó contra la desidia que, según dijo, postergó obras clave durante años.
Lo hizo durante una visita de supervisión a la Planta Potabilizadora de Villa Muñecas, donde acompañó al gobernador Osvaldo Jaldo, a la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, al vicegobernador Miguel Acevedo y a referentes legislativos y gremiales.
Consultado sobre por qué los trabajos de infraestructura no se habían ejecutado antes, Caponio fue directo: “¿Por qué no se hicieron estas obras antes? Creo que hubo desidia y hubo gestiones de la SAT que fueron ‘timberas’, porque apostaron a que no suceda nada y pasaron el problema a la gestión siguiente; o bien han sido gestiones ‘piratas’, porque no han dejado absolutamente nada”.
El recambio de válvulas que esperó 35 años
La jornada oficial estuvo centrada en el recambio de las válvulas del acueducto El Cadillal, una intervención técnica que arrastraba un retraso de 35 años. Caponio ubicó la presencia de Jaldo en una perspectiva histórica: “Osvaldo Jaldo es el tercer gobernador que visita esta planta potabilizadora de Villa Muñecas en dos siglos, Benjamín Aráoz puso la piedra basa en 1897, Lucas Córdoba la inaugura en 1898 y 128 años después viene otro mandatario; no es casualidad, se trata de tres gobernadores que tomaron como eje de su política la provisión de agua potable para la provincia”.
En la misma línea, el funcionario recurrió a una analogía histórica para graficar el ritmo de perforaciones: “Permítanme hacer una comparación con estos datos en la mano, si a Lucas Córdoba por su preocupación por el agua le decían el ‘loco de las regaderas’, al gobernador Jaldo bien le podrían decir ‘el loco de los pozos'”.
Los trabajos demandaron una inversión aproximada de 4.000 millones de pesos, financiada íntegramente con fondos propios de la SAT. Según precisó Caponio, la masa de hormigón utilizada equivale “a la construcción de dos edificios del Procrear”.
El directivo subrayó además la importancia operativa del sistema: “Si dejaran de funcionar esas válvulas de llegada, San Miguel de Tucumán se quedaría sin agua, porque el 40% del agua potable que recibe el municipio proviene del acueducto de El Cadillal; allí radica la importancia de esta obra”.
La conducción, que opera por gravedad desde 1978 y abastece a unos 300.000 tucumanos, fue equipada con tecnología de última generación para medir niveles de cloro, caudal y presión en tiempo real las 24 horas.
La obra se suma a la reparación de la Balsa La Niña, que estuvo 22 años sin mantenimiento y que, tras ser reacondicionada, triplicó su caudal de bombeo a 6.000 metros cúbicos por hora. También se fortaleció la flota operativa con 67 vehículos nuevos. “Acá tenemos planificación, tenemos trabajo y, sobre todo, tenemos conciencia de que estos reclamos no eran de hace un año”, afirmó Caponio.
Jaldo: “Política de Estado” para el agua
El gobernador Jaldo ponderó el alcance del plan provincial para garantizar el suministro hídrico. “Después de 35 años, estamos haciendo un cambio integral en las válvulas que reciben el agua del dique del Cadillal”, aseveró.
El mandatario explicó que la renovación se complementa con obras de gran escala como el nuevo Acueducto de Vipos, proyectado con un presupuesto de 120 millones de dólares para beneficiar a 245.000 tucumanos, y la nueva línea eléctrica El Bracho-Villa Quinteros, de 70 millones de dólares.
“En estos tres años hemos priorizado como política de Estado el agua potable para todos los tucumanos”, sostuvo Jaldo, que vinculó el servicio con la estabilidad energética: “Solucionamos el tema del agua y vamos a solucionar el problema energético. Son dos servicios que los hemos planificado, los hemos priorizado y los hemos tomado como política de Estado”.
La intendenta Chahla destacó la coordinación entre la Municipalidad capitalina y la provincia para responder a demandas históricas de agua y cloacas. “Se empezó por el principio, que es general y que nadie le falte agua”, dijo, y remarcó: “Acá no hay que echar la culpa a uno o a otro, sino que hay que solucionar el problema”.
El vicegobernador Acevedo, en tanto, señaló que los trabajos permitirán “que el agua sea distribuida y llegue con la presión necesaria a todas las casas de Tucumán”.
Pozos, salud y tarifas
En el tramo final de su exposición, Caponio puso el foco en el impacto sanitario y tarifario de la gestión. Detalló que el parque de pozos de la provincia pasó de 461 a 579 perforaciones activas, con 34 incorporadas en la capital, y trabajos en los barrios 11 de Marzo y CGT.
Como ejemplo, mencionó el barrio 130 viviendas y el asentamiento Los Ángeles: “Si vemos allí la evolución de casos de diarrea, veremos que en 2020 había 93 casos, cuando asumimos disminuyó a 59, en 2024 bajaron a 45, en 25 a 5 y en lo que va del 26 hay cero casos de diarrea; es la incidencia directa de la provisión de agua potable en la ciudad”.
También destacó el nivel histórico de reservas: “Por lo que tenemos récord de reservas; eso significa más caudal de agua potable para la ciudadanía”.
Caponio marcó diferencias con el esquema tarifario nacional: “Mientras a nivel nacional las tarifas de electricidad y de gas aumentan de manera desproporcionada, porque son empresas privadas que persiguen el lucro, nosotros, como empresa estatal, tenemos una política social para el mantenimiento del servicio y para hacer obras. La SAT es una empresa de los tucumanos sin fines de lucro”.
El titular del organismo concluyó que la actual administración “históricamente hizo la mayor cantidad de obras con fondos propios, la mayor cantidad de perforaciones de pozos de agua, la de mayor crecimiento en la cobertura de agua potable y red de cloacas y la de mayor caudal de agua para la provincia”.
Y cerró con una definición política: “Estamos en presencia del mejor gobernador de Tucumán; los peronistas debemos estar tranquilos y contentos porque tenemos candidatos: Jaldo-Miguel Acevedo y la intendenta (Rossana) Chahla”.


