viernes, septiembre 18, 2026

El Senado aprobó la nueva ley de biocombustibles: sube el corte de etanol y Tucumán apuesta a ampliar su demanda

El Senado de la Nación aprobó y giró a Diputados un proyecto de ley que crea un nuevo marco regulatorio para los biocombustibles. La iniciativa contempla subas escalonadas en los cortes obligatorios de etanol y biodiésel, un punto clave para Tucumán, principal productora de bioetanol de caña del país.

La votación en general fue de 41 votos a favor y 25 en contra. El texto establece un régimen de transición hasta 2036 y modifica las reglas de producción, comercialización y formación de precios del sector.

Qué cambia para las naftas y el gasoil

Para Tucumán, el punto de mayor impacto es el aumento del corte obligatorio en las naftas. El proyecto fija inicialmente una mezcla mínima de 12% de bioetanol, repartida en partes iguales: 6% para el elaborado con caña de azúcar y 6% para el de maíz.

Al cumplirse un año de vigencia de la futura ley, el corte subiría al 15%. De ese volumen, el texto garantiza la participación inicial del bioetanol de caña y de maíz, mientras que el remanente podría completarse con otras materias primas renovables.

En el caso del biodiésel, destinado al gasoil o diésel, el corte mínimo inicial obligatorio será de 7,5% y subirá al 10% después de los primeros doce meses desde la promulgación de la ley.

La propuesta declara de interés público la fabricación, almacenamiento, mezcla, comercialización y autoconsumo de biocombustibles en todo el país. Entre sus objetivos figuran incentivar inversiones, consolidar la seguridad energética, promover el agregado de valor en origen y avanzar hacia un mercado más competitivo y ambientalmente sostenible.

Debate cruzado y críticas de las provincias

La discusión dividió a los bloques de manera transversal por los intereses productivos de cada provincia. Legisladores de La Pampa, San Luis, Entre Ríos y Buenos Aires expresaron reparos por el posible impacto de las nuevas reglas sobre pequeñas y medianas empresas del sector.

La senadora salteña Flavia Royón, presidenta de la Comisión de Minería y una de las impulsoras de las iniciativas que confluyeron en el dictamen, defendió el proyecto como una política de largo plazo para las economías regionales.

“Esto no es una reforma, sino un nuevo marco regulatorio que intenta construir una política de largo plazo, una política que ha combinado previsibilidad y competencia, que fortalece las economías regionales y que habilita el agregado de valor de los granos en origen”, sostuvo durante el debate.

El senador pampeano Daniel Bensusán cuestionó la iniciativa y advirtió que algunos cambios podrían afectar a pymes instaladas en el interior. “Quienes acompañen esta ley tendrán que explicarle a los que pierdan sus fuentes de trabajo en La Pampa y en San Luis”, afirmó, al sostener que el esquema podría favorecer la concentración de la actividad.

Los cambios para limitar la concentración

Para contener esas objeciones, el texto incorporó modificaciones antes del inicio del debate. Entre ellas, se precisaron las definiciones para diferenciar a las empresas integradas verticalmente de las no integradas dentro de una misma cadena productiva.

Serán consideradas integradas las plantas con capacidad superior a 50.000 toneladas anuales que formen parte de grupos económicos vinculados a fábricas de aceites vegetales o harinas proteicas. En cambio, se considerará no integradas a las firmas con capacidad menor o igual a ese volumen o que no pertenezcan a conglomerados aceiteros.

Además, la norma incorpora cláusulas para limitar la concentración. Ninguna empresa elaboradora o grupo económico podrá adjudicarse más del 10% del biodiésel comercializado en un año, con un tope máximo de 50.000 toneladas por firma. También se prevé la creación de regiones geográficas de negociación, con un límite de hasta el 20% del volumen anual, para reducir costos logísticos y proteger cadenas agroindustriales regionales.

Subastas, impuestos y nuevos combustibles

La iniciativa dispone que el abastecimiento mensual de los cortes obligatorios se realice mediante subastas públicas en un Mercado Electrónico, operado por un organismo independiente y con referencia en los valores internacionales de paridad de importación. El objetivo es favorecer una formación de precios más transparente y reducir distorsiones en el mercado interno.

En materia impositiva, el proyecto deja a los biocombustibles exentos del Impuesto a los Combustibles Líquidos y del Impuesto al Dióxido de Carbono, que se aplicarían únicamente sobre el componente fósil de la mezcla final.

El texto habilita, además, la desregulación del uso y la comercialización de energías renovables complementarias, como el biometano para su inyección en gasoductos y el Combustible Sostenible de Aviación, conocido como SAF.

Con la media sanción del Senado, la definición queda ahora en manos de Diputados. Para Tucumán, el debate será seguido de cerca por ingenios, productores cañeros y empresas vinculadas al bioetanol, ya que el aumento de los cortes obligatorios puede ampliar la demanda de un producto que se convirtió en una fuente relevante de diversificación para la industria azucarera provincial.

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