El Banco Central compró u$s28 millones este miércoles y estiró a 25 ruedas su racha positiva en el mercado oficial, aunque el ritmo de acumulación sigue sin despegar. Las reservas internacionales brutas, en tanto, subieron u$s280 millones y cerraron en u$s50.485 millones, consolidándose por encima de la barrera de los u$s50.000 millones.
La autoridad monetaria absorbió apenas el 4% de los u$s677 millones operados en la jornada, un dato que volvió a reflejar la dificultad para acelerar las compras. Con este resultado, el saldo comprador de septiembre ascendió a u$s43 millones, mientras que las adquisiciones acumuladas en 2026 llegaron a u$s14.138 millones.
El promedio diario del mes se ubicó en u$s22 millones, por debajo de los u$s38 millones de agosto y todavía más lejos de los u$s103 millones de julio, los u$s68 millones de junio y los u$s137 millones de mayo.
El oro y los movimientos globales apuntalaron las reservas
La mejora en las reservas estuvo acompañada por factores de valuación. El oro avanzó 0,85% y habría aportado cerca de u$s100 millones al valor contable del stock, según estimaciones de mercado. Además, el dólar global retrocedió 0,11%, mientras que el yuan se apreció 0,01% y el yen ganó 0,92%. En sentido contrario, el euro cayó 0,03% y la libra bajó 0,20%.
De esta manera, el stock consolidó la recuperación por encima de los u$s50.000 millones, después del rebote que había seguido a los movimientos de cierre de agosto.
El mayorista cedió y la brecha perforó el 2%
En el frente cambiario, el dólar mayorista bajó 0,13% y cerró en $1.511 para la venta. Según Gustavo Quintana, la divisa no pudo sostener el dominio de la demanda y terminó con una leve baja, en una rueda de buen volumen y escasa fluctuación.
Los mínimos se anotaron al inicio, en $1.510,50, mientras que la demanda por cobertura solo logró impulsar una suba acotada hasta máximos de $1.513. Luego, la oferta ganó terreno en el tramo final y permitió que el precio se acomodara cerca de los mínimos del día.
En los primeros tres días de la semana, el mayorista bajó $1, lejos de la suba de $15 registrada en el mismo período de la semana anterior. Así, la cotización se mantuvo por encima de $1.500, pero sin volver a alcanzar los máximos históricos de fines de agosto.
Entre los dólares alternativos, el MEP subió 0,10% hasta $1.534,30, mientras que el contado con liquidación cayó 0,70% hasta $1.584,14. A su vez, el dólar blue bajó 0,32% y cerró en $1.540. Con estos valores, la brecha entre el blue y el mayorista se comprimió a 1,92%, mientras que el canje retrocedió a 3,25%.
Futuros en baja y tasas más contenidas
En futuros, la curva volvió a operar mayormente en baja. Septiembre retrocedió 0,16%, octubre cayó 0,09%, diciembre bajó 0,03% y los contratos de 2027 mostraron movimientos mixtos, aunque con predominio de descensos. En promedio, la variación general fue negativa en 0,06%.
Con estos movimientos, la tasa implícita de septiembre quedó en 1,51% mensual, equivalente a 18,12% anualizado, mientras que octubre se ubicó en 1,61%, o 19,37% anualizado. La baja de la curva acompañó la menor presión sobre el mayorista, aunque el mercado sigue pendiente de la capacidad oficial para sostener compras sin volver a endurecer las condiciones monetarias.
En el mercado de pesos, la TAMAR bajó con fuerza de 24,69% a 23,81%, mientras que la BADLAR subió levemente de 23% a 23,06%. Esa dinámica dejó una señal algo más favorable sobre el costo del dinero, aunque todavía dentro de un equilibrio delicado entre liquidez, tasas y demanda de cobertura.

