El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, reveló los detalles de la emergencia cardíaca que sufrió mientras viajaba en avión hacia Buenos Aires. “Si me hubiese equivocado en la decisión, hoy no la estaría contando”, afirmó tras recibir el alta médica.
El episodio ocurrió el jueves, cuando el mandatario viajaba desde Tucumán a la Capital Federal. A los 20 minutos de vuelo comenzó a sentir un fuerte dolor en el pecho, opresión, sudoración en las manos y un marcado cansancio. Jaldo actuó de inmediato: desde Buenos Aires se comunicó con Juan Carlos Tejerizo, director de Relaciones Institucionales del Hospital Italiano, quien le recomendó trasladarse de urgencia.
Acompañado por el legislador Marcelo Herrera, que viajaba con él, Jaldo se dirigió al hospital. En el camino llamó al ministro del Interior de la Nación, Diego Santilli, para cancelar una reunión prevista: “Tuve un problema de salud. Me desocupo y estoy con vos”. Sin embargo, el encuentro nunca se concretó porque los cardiólogos decidieron realizar estudios de inmediato.
Los especialistas diagnosticaron una estenosis en una rama de la arteria coronaria derecha y realizaron una angioplastia con colocación de un stent. La intervención fue exitosa y restableció el flujo sanguíneo. Horas después, el Gobierno provincial confirmó la operación y la evolución favorable del gobernador.
Ya recuperado, Jaldo reflexionó sobre la importancia de la prevención: “Nadie está exento de esta situación. Por eso creo que la gente se tiene que controlar ante algunos síntomas”. También respondió a quienes cuestionaron que se hubiera atendido en el Hospital Italiano: “A las críticas las entiendo, pero esto aconteció a 10.000 metros de altura, cuando llevaba 20 minutos en un vuelo que me conducía hacia Buenos Aires”.
El viernes recibió el alta médica del equipo cardiológico encabezado por Ignacio Bluro. Los médicos le indicaron disminuir el ritmo de trabajo durante algunos días, aunque autorizaron una recuperación ambulatoria con medicación y controles periódicos. A pesar del reposo recomendado, Jaldo aseguró que nunca dejó de seguir la marcha de la administración provincial: “Todos saben que tengo vocación por lo que hago y que, más allá del contratiempo, salí fortalecido”.
En el plano político, el mandatario fue categórico: “En lo político no claudicaré, ni retrocederé un tranco. Mi problema de salud, ya superado, no cambia en nada a la gestión, mucho menos a la construcción política”.

