Una mujer denunció haber sufrido apremios ilegales y violencia policial durante los festejos mundialistas en Tafí Viejo, donde fue detenida junto a su hija y, según su relato, golpeada dentro de la comisaría.
El hecho ocurrió en la plaza principal de la ciudad, donde la denunciante, identificada como Brito, participaba pacíficamente con su familia. Según su versión, efectivos policiales ordenaron despejar el lugar y, al pedir unos minutos para retirar sus pertenencias, comenzaron a empujar a sus hijos.
“Vi cómo empujaban a mis hijos y reaccioné como lo haría cualquier madre: intenté protegerlos”, declaró Brito. Tras el altercado, ella y su hija fueron reducidas, esposadas y trasladadas a la dependencia policial.
Agresiones dentro de la comisaría
La denunciante afirmó que las agresiones más graves ocurrieron una vez dentro de la comisaría, donde ambas permanecían esposadas. En un descargo difundido en redes sociales, relató que recibió golpes y que los efectivos utilizaron gas pimienta cuando intentó proteger a su hija.
Además, denunció que mientras pedía la liberación de la menor y reclamaba el cese de las agresiones, algunos policías la filmaron con teléfonos celulares y se burlaban de su estado. También escuchó comentarios que atribuían su comportamiento a una supuesta intoxicación alcohólica o a problemas con medicación, versión que ella niega rotundamente.
“Mi reacción obedecía exclusivamente a la desesperación de observar cómo golpeaban a mi hija”, sostuvo.
Lesiones constatadas
Tras recuperar la libertad, ambas se dirigieron a un centro asistencial donde se constató que Brito presentaba una fractura de muñeca, múltiples hematomas, escoriaciones y traumatismos en distintas partes del cuerpo.
La denuncia generó amplia repercusión en Tafí Viejo y numerosos mensajes de apoyo en redes sociales. Entre los pedidos más reiterados figuran solicitudes al gobernador Osvaldo Jaldo y al Ministerio de Seguridad de Tucumán para que se aparte preventivamente a los policías señalados y se intervenga la comisaría.
Allegados a Brito advirtieron sobre una práctica recurrente en procedimientos cuestionados: el presunto retiro o secuestro de teléfonos celulares a testigos para impedir que registren imágenes o identifiquen a los efectivos.
Para reunir pruebas, la denunciante difundió el número telefónico 381-3511898 y solicitó a la comunidad que aporte videos del procedimiento en la plaza o las inmediaciones de la comisaría.
Hasta el momento, las autoridades judiciales y policiales no informaron públicamente sobre medidas adoptadas ni sobre la situación procesal de los efectivos señalados.

