El gobierno británico pidió a la FIFA que investigue y sancione a los jugadores argentinos que exhibieron una bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” tras la semifinal del Mundial contra Inglaterra. El reclamo generó un fuerte cruce diplomático y abrió un nuevo capítulo en la disputa por la soberanía del archipiélago.
El secretario de Comercio del Reino Unido, Peter Kyle, calificó el gesto como “totalmente inapropiado” y exigió que la FIFA realice “una investigación adecuada”. En declaraciones a Times Radio, Kyle señaló: “Pueden imaginarse lo que sentí” y agregó: “Este asunto le corresponde ahora a la FIFA, y espero que la FIFA lleve a cabo una investigación adecuada al respecto”.
La portavoz del primer ministro Keir Starmer también reclamó una investigación y lanzó una provocación: “Puede que la Copa del Mundo no sea nuestra, pero las Islas Malvinas sí lo son”. Por su parte, el líder de los Liberal Demócratas, Ed Davey, pidió que los futbolistas que portaron la bandera “deben ser excluidos” de la final del domingo. Entre los jugadores que mostraron la bandera se encontraban Lisandro Martínez (Manchester United), Alexis Mac Allister (Liverpool) y Cristian Romero (Tottenham).
Nile Gardiner, exasesor de Margaret Thatcher, fue más allá y solicitó que se les retire la visa de trabajo en el Reino Unido a los futbolistas argentinos que militan en la Premier League. En su cuenta de X, Gardiner escribió: “Todo jugador argentino en la Premier League inglesa que participó en esta fea exhibición anti-británica debería ser despojado de su visa de trabajo del Reino Unido”. Y concluyó: “Debería haber tolerancia cero para esto”.
Milei se desmarca del reclamo popular
El presidente Javier Milei cuestionó las reivindicaciones populares por Malvinas y pidió no vincular el triunfo deportivo con el reclamo de soberanía. En diálogo radial, sostuvo que “es un partido de fútbol” y que la recuperación de las islas “se logra con una diplomacia sabia y no con gestos de patrioterismo baratos”. Milei remarcó: “Entiendo que es difícil, pero las Malvinas se recuperan con diplomacia sabia y no con gestos de patrioterismo baratos, berretas, que, si eso uno lo llevara al plano internacional, sería verdaderamente de características pobres y muy malas”.

