jueves, julio 16, 2026

En junio, las canastas básicas en Tucumán crecieron menos que la inflación y alivian la presión sobre la pobreza

Las canastas básicas registraron en junio incrementos inferiores a la inflación general en Tucumán, un comportamiento que podría traducirse en una mejora de los indicadores de pobreza e indigencia. De acuerdo con los datos difundidos por la Dirección de Estadística de la Provincia, mientras el Índice de Precios al Consumidor (IPC) alcanzó el 1,4% durante el sexto mes del año, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) aumentó 0,9% y la Canasta Básica Total (CBT) avanzó 1,3%.

Según el informe oficial, una familia tipo necesitó en junio ingresos superiores a $ 634.725 para no ser considerada indigente, cifra correspondiente al valor de la CBA. En tanto, para ubicarse por encima de la línea de pobreza ese mismo hogar requirió ingresos superiores a $ 1.274.640, equivalentes al costo de la Canasta Básica Total.

En términos diarios, la estadística indica que una familia necesitó destinar alrededor de $ 27.175 por día únicamente para cubrir su alimentación básica, mientras que el monto ascendió a un promedio de $ 42.488 diarios al incorporar los gastos mínimos de subsistencia contemplados por la CBT.

La Dirección de Estadística, encabezada por Santiago Costa, precisó además que, en la comparación interanual, la Canasta Básica Alimentaria acumuló un incremento del 37,3%, mientras que la Canasta Básica Total mostró una variación del 35,2%.

Contexto nacional y pérdida de poder adquisitivo

El escenario local se complementa con los datos nacionales sobre el comportamiento de los precios de los alimentos. Durante el primer semestre del año, los alimentos y bebidas acumularon una suba del 22,6% en las localidades del interior del país, situación que continúa condicionando el presupuesto de los hogares, cuyos ingresos no evolucionan al mismo ritmo que el costo de vida.

Ese contexto también quedó reflejado en el último Monitoreo de Opinión Pública elaborado por la consultora Management & Fit, realizado entre el 12 y el 26 de junio sobre una muestra de 2.600 casos en todo el país. El estudio revela que el 40,7% de los encuestados calificó como mala o muy mala su situación económica personal, mientras que solo el 25,3% realizó una evaluación positiva.

Asimismo, el informe señala que el 23,5% de los argentinos manifestó que ya no puede afrontar su situación económica y que el 52,1% reconoció que los ingresos familiares no alcanzan para cubrir los gastos habituales sin dificultades.

La pérdida del poder adquisitivo también modificó los hábitos de consumo. Según el relevamiento, el 84,1% de los consultados afirmó haber cambiado la forma de comprar durante el último año. Entre las principales estrategias aparecen la postergación de adquisiciones no esenciales, el reemplazo de productos de primeras marcas por opciones más económicas y la reducción del consumo de carne, uno de los alimentos con mayor incidencia en la canasta básica.

Canasta básica y salario mínimo

En paralelo, un informe elaborado por la Fundación Colsecor indicó que la Canasta Básica Alimentaria aumentó un 3,9% durante junio en 30 localidades medianas y pequeñas distribuidas en siete provincias.

El estudio también analizó la relación entre el costo de la alimentación y el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM). Según el economista y asesor de la entidad, Gerardo Sánchez, el salario mínimo vigente en junio solo alcanzó para cubrir 16,7 días de alimentación básica de una familia tipo, lo que evidencia que ese ingreso continúa siendo insuficiente para financiar el costo mensual de los alimentos esenciales de un hogar promedio.

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