El defensor Gastón Suso sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior durante el triunfo de Atlético Tucumán ante River Plate en el Monumental, una lesión que lo dejará fuera de las canchas entre seis y ocho meses. La baja se produce en el mismo partido en el que el equipo rompió una racha de 464 días sin ganar como visitante.
El momento de la lesión ocurrió a los 68 minutos, tras un impacto de Germán Pezzella sobre su rodilla. En ese instante, Luciano Vallejo ingresó para cubrir su lugar. El parte médico oficial confirmó la gravedad del cuadro: rotura de ligamento cruzado anterior, la lesión más temida en el fútbol.
Hasta su caída, Suso había disputado todos los minutos posibles en los 16 partidos del torneo. Su salida deja un vacío táctico y anímico: era el único defensor zurdo del plantel, un perfil escaso en el mercado argentino, y un líder en el vestuario.
El entrenador Julio César Falcioni lo definió como “un jugador importante desde la jerarquía futbolística y desde la personalidad que tiene para el grupo”. Ahora, el cuerpo técnico evalúa opciones internas: Luciano Vallejo asoma como la alternativa más lógica por su perfil zurdo, mientras que Gianluca Ferrari aún no logra seducir al DT para entrar en la rotación principal.
Con un tiempo de recuperación estimado en seis a ocho meses, el 2026 prácticamente terminó para Suso. La dirigencia y Falcioni analizarán si es necesario buscar un refuerzo en el mercado de pases que pueda suplir no solo su capacidad defensiva, sino también su ascendencia en el grupo.
El equipo regresa a Tucumán con tres puntos clave, pero deja en el Monumental la rodilla de uno de sus guerreros más fieles. La victoria en Núñez podría ser el punto de inflexión que el grupo necesitaba para alejarse de los puestos de descenso, pero el precio fue el sacrificio de su líder defensivo.

