Florencia Ortiz, detenida por atacar a María Teresa Miranda durante un partido de hockey, declaró que no tuvo intención de lastimarla. Aseguró que arrojó el termo sin saber que contenía agua caliente y que estaba destapado.
El hecho ocurrió el viernes 10 de abril, durante un partido entre Universitario e IPEF. Según la acusación del fiscal Mariano Fernández, Miranda había ido al club para acompañar a la hija de Lucas Pontoni, su pareja y ex de Florencia. La fiscalía sostiene que Florencia violó una medida de protección al increpar a Pontoni y luego, junto con su hermana Carolina, agredió a Miranda.
La acusación indica que Carolina tomó del pelo a la víctima y que Florencia le arrojó agua hervida en el rostro, causándole lesiones graves. Por eso, a Florencia se le dictaron 20 días de prisión preventiva, mientras que Carolina continúa el proceso en libertad.
Ante la Justicia, Florencia dio una versión distinta. Contó que se separó de Pontoni porque él ya había iniciado una relación con Miranda y afirmó que su ex pareja continuaba buscándola. Además, sostuvo que fue Pontoni quien la provocó en el club. “Nos cruzamos cuando me dirigía al baño y él me dijo: ‘te duele, tontita’, porque sabía que estaba con su pareja. No le dije absolutamente nada”, declaró.
También negó conocer la existencia de la prohibición de acercamiento. “No sabía de su existencia. Es más, los dos fuimos a una conciliación en el Ministerio Público para comprometernos a no seguir molestándonos. Accedí a todo porque él no quería tener problemas en su trabajo”, sostuvo.
La detenida agregó que, pese a la medida, seguía teniendo contacto con Pontoni. “En reiteradas ocasiones me pasa a buscar a mi casa para que llevemos a la escuela a nuestra hija. Hasta me llamó una noche para pedirme que lo cuidara en el sanatorio porque se había golpeado jugando al fútbol”, relató.
Sobre lo ocurrido esa noche, Florencia desmintió que haya ido al club porque Miranda había subido una foto a Instagram con su hija. “Siempre la acompaño a los partidos y me tomé un Uber hacia el club antes de que ella hiciera esa publicación”, aseguró.
Según su declaración, el conflicto comenzó cuando vio que Miranda tenía su equipo de mate e intentó recuperarlo. “En ese momento, ella comenzó a insultarme. Me gritaba que fuera al gimnasio y a la peluquería. Carolina, que es mi hermana, le pidió que se callara y que se ubicara. En vez de calmarse, comenzó a agredirla. Primero la tomó de los pelos, después la arrojó al suelo y, por último, la arrastró”, afirmó.
Luego explicó por qué arrojó el termo. “Ahí intenté detenerla y separarla porque no soltaba a mi hermana. Para defenderla, le arrojé el termo que tenía en la mano. No sabía que tenía agua y mucho menos que estaba sin la tapa. Fue un accidente. Siento vergüenza por todo lo que pasó”, declaró.
Carolina Ortiz coincidió con esa versión. “Quedé shockeada por lo que sucedió. No pude reaccionar y Florencia salió a defenderme”, dijo.
Desde la querella, Patricio Fresia, abogado de Miranda, rechazó los dichos de las hermanas. “Son declaraciones exculpatorias que no tienen ningún respaldo probatorio”, señaló. Además, informó que presentó nuevas evidencias que podrían complicar la situación procesal de Florencia.
Entre esas pruebas, el abogado incorporó supuestas amenazas enviadas por Florencia a Pontoni. “Estos mensajes, sin dejar lugar a dudas, demuestran que el ataque perpetrado contra mi representada fue el resultado de una planificación criminal previa y deliberada en el tiempo”, sostuvo Fresia. “Acreditan que la imputada ya había sentenciado a María Teresa Miranda mucho antes del día del ataque”, concluyó.

